sábado, 3 de julio de 2010

Málaga encabeza la lista de las costas más degradadas

Un estudio de Ecologistas en Acción denuncia los puntos negros del litoral español

A principios de junio, la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) concedió a España 605 banderas azules, 34 más que en 2009. Este distintivo prueba la calidad del agua de baño de una playa y sus buenos accesos. La provincia de Málaga, que obtuvo 21 de estos galardones, fue ayer, sin embargo, criticada por ser la que tiene "la costa más degradada", según afirmó el coordinador de Medio Marino de Ecologistas en Acción, Jorge Sáez, durante la presentación de su informe Banderas Negras 2010, caos en la costa. Según Sáez, las banderas azules poco tienen que ver con la buena salud de la costa, puesto que "no se basan en ningún criterio ambiental".
El documento recoge los 40 puntos más degradados del litoral, en función de cuatro categorías: urbanismo, vertidos orgánicos, vertidos industriales y regeneraciones y obras de playas, y pone diez ejemplos en cada categoría.

En el capítulo de urbanismo, la ONG destaca que, entre 1987 y 2005, el ritmo de construcción en el litoral español ha aumentado un 50%. Asegura que sólo entre 2000 y 2005 se construyeron tres hectáreas de urbanización costera cada hora. "Las playas de Fuengirola y Marbella tienen el 100% de su superficie costera urbanizada", explica la coordinadora de Costas de la ONG, Natalia Martí. La ecologista insiste en que el modelo de urbanismo del Mediterráneo se está exportando cada vez más al norte de la península, lo que ella denomina "proceso de mediterranización". En 2009, la comunidad autónoma que ostentó el título de albergar las peores costas, según la ONG, fue Galicia.
En el ámbito de los vertidos orgánicos, Sáez destaca que no se trata de un problema de falta de legislación, sino de incumplimiento de la misma. "Las depuradoras no siguen los límites de depuración mínimos", afirma Martí. El informe señala la conocida como Cascada de la merda en Benidorm (Alicante), donde desde hace 25 años se produce un vertido continuo de aguas residuales en el Parque Natural de Serra Gelada.
Respecto a los vertidos industriales, el informe ataca a la Ley de Responsabilidad Ambiental española, "que no incluye los vertidos de hidrocarburos como el que ha tenido lugar en el golfo de México", explica el coordinador de Defensa Jurídica de la ONG, Jaime Doreste. Esta ley, que sigue el principio quien contamina, repara, obliga al causante de un daño ambiental a devolver el entorno a su estado anterior.
Los vertidos de hidrocarburos están sujetos a una normativa europea cuyas multas e indemnizaciones para este tipo de accidentes "son mucho más favorables para el contaminador de lo que lo serían bajo la Ley de Responsabilidad Ambiental", añade Doreste. La ONG pide una reforma del texto para que incluya este tipo de sucesos.

Vertidos en el Estrecho
Los responsables de la ONG también destacan el problema del bunkering (repostaje de fuel de un barco a otro en medio del mar) en el estrecho de Gibraltar y la bahía de Algeciras. Esta actividad suele generar vertidos de petróleo en el mar.
Por último, el apartado de las regeneraciones hace referencia a las obras destinadas a mantener una playa de forma artificial mediante el aporte de arena y la construcción de espigones para paliar los procesos de erosión. "Esta solución es un parche, puesto que no mejora el estado de la playa a largo plazo", explica Sáez. El coordinador de Medio Marino asegura que, en los últimos seis años, el Estado ha invertido unos 60 millones de euros en obras de regeneración en la playa de la Barceloneta (Barcelona). Se estima que sólo desde 2004 se han invertido más de 700 millones de euros en aportes de arena a lo largo de todo el territorio costero nacional .

miércoles, 26 de octubre de 2005

Los 'puntos negros' de España

INFORME SOBRE LA CALIDAD DEL AGUA
OLALLA CERNUDA

MADRID.- El informe de Greenpeace denuncia los principales 'puntos negros' de España en cuanto a calidad de las aguas. La triste primera posición la ostenta Río Tinto, en Huelva, debido a las toneladas de vertidos altamente contaminados de las empresas químicas. Ésta es la situación, cuenca a cuenca:



  • Cuencas internas de Galicia costa
  • Esta zona se caracteriza por tener ríos de escaso recorrido pero con abundantes precipitaciones. Los cauces gallegos, eso sí, están fuertemente regulados, con una presa por cada 132 kilómetros de río. Esto ha provocado casos como el de la presa en las 'Fervenzas' de Ézaro, sobre el río Xallas. Antes, se formaba una enorme cascada que desembocaba directamente en el mar. La construcción del embalse mantiene la cascada seca sin respetar el caudal ecológico mínimo del río (el 10%). Las protestas de organizaciones y vecinos desde el año 2000 sólo han conseguido que la central suelte agua los domingos de 12.00 a 13.30 horas, para que los ciudadanos puedan contemplar ese rato la cascada. En cuanto a la calidad del agua, la Xunta admite que sólo el 22% del agua superficial cumple los objetivos medioambientales de la Directiva Marco. El principal problema de la cuenca es la falta de depuración de las aguas residuales urbanas de muchas poblaciones.
  • Cuencia hidrográfica del Norte
  • Las modificaciones y dragados de ríos son habituales en esta zona. Además, los vertidos de aguas residuales están generalizados, sobre todo en cauces de la red hidrográfica gallega, y afectan a varios ríos, especialmente el Limia.

    El 40% del agua embalsada de esta cuenca tiene problemas de eutrofización (contaminación por nitrógeno y/o fósforo), que provoca un aumento de la turbidez del agua y el crecimiento de algas que proporcionan color, sabor y olor desagradable, haciéndola inservible para el consumo humano.
  • Cuencas internas del país Vasco
  • La actividad industrial de esta zona, ligada al aumento de la población, ha provocado un fuerte aumento de la demanda de recursos hídricos. En estos ríos se levantan más de un millar de diques que modifican la dinámica natural del cauce. Los vertidos industriales han provocado que en la mayor parte de los tramos medios y bajos de los ríos haya elevadas tasas de contaminación por metales pesados y otros compuestos tóxicos y peligrosos. Además, los vertidos son muy importantes: hay 284 núcleos urbanos que todavía no depuran sus aguas residuales.
  • Cuenca hidrográfica del Duero
  • El consumo agrícola es predominante en esta región, donde el 52% de la superficie de la cuenca la ocupan campos de cultivo. Uno de los problemas principales de esta zona son los vertidos industriales, que han llegado a afectar seriamente el suministro de agua potable a poblaciones como Ávila o Valladolid. Además, es deficiente o nulo el grado de depuración de aguas residuales urbanas. En los acuíferos, los mayores problemas provienen de los purines de explotaciones porcinas, que afectan a acuíferos como el de Los Arenales, el mayor de España.
  • Cuenca hidrográfica del Tajo
  • Este caso resulta especial por el elevado consumo urbano e industrial, básicamente por la población de Madrid. A pesar del elevado número de presas, se ha denunciado el escaso caudal de muchos ríos, como el Lozoya o el Jarama, dado que la política del Canal de Isabel II, que gestiona estas aguas, es que no circule apenas agua por los ríos, con lo que no se pueden satisfacer las necesidades de fauna y flora. Además, en la Comunidad de Madrid se han detectado 18.600 pozos ilegales, de los que se extraen 70 hectómetros cúbicos al año sin autorización. En cuanto a la calidad, el 80% de los acuíferos presentan problemas de contaminación por nitratos, y el deficiente estado de depuración de las aguas residuales hace que 21 de los embalses tengan niveles altos de autrofización.
  • Cuenca hidrográfica del Guadiana
  • Los vertidos industriales y las malas prácticas agrícolas hacen que el agua de este río sea de muy mala calidad. Los contenidos en amonio, fosfatos y microorganismos detectados aguas abajo de ciudades como Ciudad Real, Badajoz o Mérida son especialmente elevados. Además, son especialmente importantes los vertidos de origen industrial. En las orillas del río Tinto se acumulan más de 120 millones de toneladas de residuos tóxicos y radiactivos, que hacen que Huelva sea la zona de España con mayor tasa de morbilidad por cáncer. También es destacable el caso del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, donde la extracción ilegal de pozos -hay al menos 60.000 en los acuíferos 23 y 24- es preocupante. El Parque de las Tablas ha pasado de tener 20 kilómetros cuadrados de extensión a tan sólo 1 kilómetro, y las marismas tienen que ser regadas con agua de pozos.
  • Cuenca hidrográfica del Guadalquivir
  • Ésta cuenca presenta afecciones extremas por falta de depuración, contaminación química y campos de golf.
  • Cuenca hidrográfica del Ebro
  • Greenpeace califica de 'muy deficiente' el estado del agua de esta cuenca, principalmente por los vertidos de origen industrial. Como muestra, un dato: las 300.000 toneladas de residuos peligrosos de Ercros depositadas dentro del cauce del Ebro, del que se abastece una población cercana al medio millón de personas. También destacan los vertidos de aguas residuales urbanas, especialmente en la zona de Aragón. En esta cuenca, la introducción de especies acuáticas exóticas, como el mejillón cebra o los siluros, ponen en serio peligro de desaparición especies autóctonas.
  • Cuencas internas de Cataluña
  • El principal problema son los vertidos de origen industrial, especialmente en los ríos Foix y Morgent, seguidos por el Llobregat y el Besós. Además, en municipios como Barcelona, Sabadell o Viladecans no se depuran las aguas residuales urbanas, o se hace de forma deficiente. A la mala calidad contribuye la contaminación de los acuíferos, por las malas prácticas agrícolas y ganaderas, que han contaminado con nitratos el 15% de los reservorios de esta cuenca, y la excesiva demanda, por la agricultura, la demanda urbana y turística.
  • Islas Baleares
  • Esta es una cuenca con muy pocos ríos, casi todos los recursos hídricos provienen de acuíferos, que en su mayor parte están contaminados por las malas prácticas agrícolas. Además, la presión urbanística y el uso turístico provocan una sobreexplotación de los recursos.
  • Cuenca hidrográfica del Júcar
  • Las peores afecciones de esta zona son la falta de depuración, el modelo agrícola, turismo y campos de golf, junto con problemas generados por la sequía y la desertización. Mención especial merecen en el informe los regadíos de Albacete, que han provocado que el cauce del Júcar permanezca totalmente seco en 40 kilómetros de su recorrido.
  • Cuenca hidrográfica del Segura
  • La situación es muy grave por su agricultura, la contaminación química, el modelo energético, el turismo, los campos de golf, y la sequía. El informe califica esta zona como 'un paradigma de la pésima gestión y la falta total de control', en una zona que además tiene las menores aportaciones naturales de todas las cuencas del Estado. A pesar de ello, posee el segundo consumo porcentual de agua para usos agrícolas más elevado. Sólo en la provincia de Albacete, el 50% de sus municipios no da tratamiento alguno a sus aguas, transformando la parte baja de los ríos Segura y Guadalentín en colectores de aguas fecales. Además, las malas prácticas agrícolas han provocado que buena parte de las aguas subterráneas estén contaminadas con nitratos y pesticidas.
    Además, la altísima demanda para la agricultura ha provocado la detracción de caudales, tan elevada que en muchas zonas sólo llega al mar el 4% del caudal de los ríos, muy por debajo del caudal ecológico mínimo, establecido en el 10%.
  • Islas Canarias

  • Ésta comunidad es pionera en la utilización de la desalación de agua marina, aunque a pesar de ello el suministro para casi todos los usos proviene de aguas subterráneas, lo que acarrea importantes problemas de sobreexplotación.